El 23 de enero en Caracas, Venezuela, el Presidente de la Asamblea Nacional, el opositor Juan Guaidó, se proclamó Presidente Encargado de la República Bolivariana de Venezuela. En el video a continuación podrán ver como la oposición de derecha venezolana al gobierno constitucional de Nicolás Maduro da a por si misma su mensaje agresivo y arbitrario en pos de tomar el poder.
Hasta aquí la fría pauta informativa, la primera aproximación a este “fenómeno”, quizás por lo gracioso que puede parecer en principio. Y parece un chiste, de hecho fue motivo de proclamaciones similares a modo de burla en todo el planeta, tan irracional que llevó al fanatismo por sectores en pugna a dirimir quién se pasa más por las partes ciertas Convenciones en pos del objetivo de defender la facción. ¡Ay, Orwell, ni vos te imaginaste ésta!
Una de las buenas prácticas democráticas son las elecciones, buena por que garantizan la conservación del sistema cooptando para su manutención a vastos sectores que aún se dicen antisistema. Es una buena práctica que convence a muchos a medir sus principios, moderar su libertad y a reivindicar su yugo de esclavo de un millonario que disfruta del presente y el futuro sin complicaciones.
Ayer, 27 de febrero de 2019, se vieron claramente los nocivos efectos en la psiquis y la praxis de muchos que sueñan con juntar los votos suficientes para quedarse con las cajas y los cargos, paralizando todas sus funciones y sobre todo su pensamiento. En el mismo día, corría por la red la viralización de otra falsa noticia de la usina K de la prensa impresentable, diciendo que el obrero que había increpado a Macri había suspendido en su trabajo. Como ocurre en los casos de rabiosos fanáticos, no tardaron en denunciar el brutal hecho y desplegar su cadena de farsantes KomuniKagadores en pos de la difusión de tan aberrante hecho. No pensaron en ubicar al obrero para ver su situación y movilizar ¡¡¡Noooo!!! Eso es piantar votos. Lo mejor que imaginaron fue salir a difundir una noticia surgida del deseo morboso de endilgarle a otro algo. Votos son amores, amores de triadores. Una muestra de lo demencial de este accionar lo pueden ver en este posteo en Facebook: uno de los miles.
De caceroludos a codiciados votos que neopunterossueñan reciclar.
Tenían preparado un menú único como quien sueña con un adelanto, una prueba de amor. La secuencia era matemáticamente perfecta. Al menos dentro de la aritmétiKa de los que siempre fueron vanguardia negrera de la precarización. Su venta de buzones trazó un plan maestro, reciclar a los otrora llamados caceroludos en un nuevo movimiento “prefigurativo” que es con lo que estemos farsantes designan a sus proyecciones de utopía que transforman rápidamente en deyencciones. Este nuevo sueño o delirio de los nuevos socios de la ex presidente y empresaria hotelera, Cristina Fernández de Kirchner. De poco les valió darse cuenta de que CFK fue vilmente derrotada por una momia que le escribe poemas a los fetos, su necesidad de cargos y de mostrar base social los llevó a un vortex en el que estos movimientos siempre caen: el de las mentiras sucesivas y concurrentes con ánimos de comercio.
Buenos Aires, 25 de octubre de 2018.- Greenpeace y la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), difundieron imágenes satelitales del derrame ocurrido el último viernes en el yacimiento de petróleo no convencional Bandurria Sur, operado por YPF (1)
Imaginemos un mundo donde Lenin y los bolcheviques hubiesen dicho, ante el intento de derrocamiento del gobierno provisional por parte de Kornílov: “no nos metamos, son lo mismo” , en lugar de “por sobre el hombro de Kerensky dispararemos contra Kornílov, sin dejar de luchar por ello contra el gobierno provisional”…
Muy posiblemente, la Revolución Rusa nunca hubiese existido.
En Brasil se dirime el futuro de la Región en el próximo balotaje, cuando el pueblo del hermano país deba elegir entre el progresismo conciliador del PT encarnado en la figura de Haddad, y el peligro fascista de Bolsonaro.
Muchos revolucionarios hemos denunciado, apoyados en nuestra ideología, las miserias del progresismo conciliador no sólo en Brasil, sino en toda Nuestramérica: esos procesos, que durante los dos primeros decenios del siglo 21 fueron hegemónicos en la Región, sólo han podido “repartir” algunas de las migajas que se caían de las mesas de los poderosos, fomentando en realidad un monumental saqueo a los pueblos, a la vez que incrementaban la riqueza de las corporaciones y sostenían sus privilegios. Esos procesos que en lugar de combatir al capitalismo lo apuntalaron, terminaron en el hartazgo de gran parte de la población que gobernaron, sus líderes procesados y creando las condiciones para el surgimiento de gobiernos de derecha explícita. Hemos sido críticos y seguimos sosteniendo que no son el camino para la liberación de las masas laboriosas y marginadas de nuestro subcontinente.
Sin embargo, la coherencia en política no significa intransigencia y necedad táctica ante los diferentes escenarios y los cambios en la realidad concreta que van surgiendo de la propia dinámica de la lucha de clases: algunos tenemos en claro que no todo es lo mismo.